Publicaciones

Mercado de carbono europeo: ¿dónde estamos hoy?

El mercado de carbono europeo se basa en un principio simple: quien contamina paga.
Las empresas deben poseer cuotas de carbono para cubrir sus emisiones: cuanto más contaminan, más deben comprar.
Cada año, se asignan cuotas gratuitas según referencias sectoriales (acero, aluminio, etc.), que evalúan el nivel de emisiones por tonelada producida.

Objetivo inicial: evitar la fuga de carbono y preservar la competitividad de las industrias europeas.
Hoy en día, la dinámica evoluciona:
Reducción progresiva de las cuotas gratuitas

Incentivo a invertir en tecnologías más verdes
Pero esta transición plantea una cuestión clave: ¿están en desventaja las empresas europeas?
Para responder a ello, la Unión Europea ha introducido el CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono):

  • Un mecanismo de ajuste de carbono en frontera para limitar la competencia desleal.
  • Aún limitado a ciertos sectores por ahora.

Volver sobre el RCDE-1
El RCDE-1 (2005–2007), implementado en el marco del Protocolo de Kioto, fue una fase piloto.
Sus límites fueron notables:
Demasiadas cuotas gratuitas
Precio del carbono muy bajo
Poco incentivo para reducir las emisiones

Un sistema útil para aprender, pero poco eficaz desde el punto de vista ecológico.Hacia un punto de inflexión con el RCDE-2
Adoptado en 2023, el RCDE-2 (entrada en vigor prevista hacia 2028) marca un cambio de escala:
Extensión a los proveedores de energía y de combustible
Objetivos reforzados: −42 % de emisiones para 2030
Reducción anual de las cuotas de ~5 %
Para limitar los efectos negativos:
– un umbral del precio del carbono previsto (~45€/tCO₂) para reducir la volatilidad
– una atención al impacto sobre el consumidor final evitando la volatilidad de los precios y limitando el impacto directo en el costo de la electricidad.

A diferencia del RCDE-1, el RCDE-2 se impone ahora como una herramienta central de la política climática europea.

Conclusión

En el contexto actual de mercado tensionado, agravado por las incertidumbres geopolíticas y el aumento de los precios de la energía, el sistema RCDE-2 sigue siendo un tema muy criticado. Encontrar el equilibrio entre ambición climática, competitividad económica y aceptabilidad social sigue siendo un verdadero desafío para Europa.

 

Quizá también te interese